CONDANZACIÓN

La danza transforma la realidad. Interviene el espacio y el tiempo como un lienzo siempre dispuesto, vuelta al blanco, limpio siempre.

El movimiento es una forma de comunicación primitiva y atávica. El gesto alcanza el tejido instintivo, atraviesa la empatía trazando nuestras simetrías con precisión matemática, encuentra la comprensión psicofísica del otro retorciéndose en su interior hasta que los dos perciben la velocidad o la violencia, la calma o la gravedad que siembra un salto o una vuelta, una mueca o un abrazo.

Somos completamente permeables ante la acción que, en nuestra presencia,
emerge o estalla.
Material agudo y cortante, gélido o inflamable,
intruso del instante,
hendidura o pliegue donde la realidad levanta la cabeza,
donde la consciencia despierta o se pregunta.

Araceli López

Somos sujetos líricos. Continente y contenido.
Somos un cúmulo de lenguajes concentrados, combinados, retenidos y amplificados, en constante desarrollo.
Somos ritmo con un tempo propio, partitura del signo que alumbramos, inconscientes. Somos el movimiento que nos narra, que escapa y nos refleja, una danza perpetua que nos revela y oculta.

La comunicación de nuestro cuerpo es un hilo o un reguero que dejamos. Es paisaje transitando el ojo y el mismo ojo que transita.

Emitimos una señal constante,
intervención en el espacio-tiempo,
danza sutil del cuerpo vivo,
código y espejo lejos del estatismo
de las entrañas que compartimos.

Somos una realidad incierta y maleable,
lejos de la evidencia,
lejos de ser vistos,
geometría sin fronteras,
espacio abstracto que se va abriendo camino.
La danza penetra,
su límite está vivo,
comunicación que invade
inevitablemente los sentidos.

Obstrucción a las 4 edades
Proyecto de danza/videodanza
[2019]

Araceli López

El hombre experimenta y afronta durante todas las etapas de su vida una constante restricción del movimiento que su cuerpo requiere o expresa. La movilidad y el desarrollo motriz nacen y crecen delimitados, sofocados tanto por las normas cívicas, como por la gestión y el enfoque de los espacios comunes y propios.

"Obstrucción a las 4 edades" es una pieza de danza que traza los pasos del hombre-cinético por las distintas etapas o edades que transita desde que nace, su interacción con el entorno y el espacio moderno que le acoge, pero que también le controla y coarta.

La norma social se opone al movimiento natural del individuo, niega el plano que transita, le sostiene en vilo, le arma de caminos rectos sin el giro o la curva que el equilibrio precisa, le encamina hacia un guión tantas veces repetido, tantas veces en su vida... le oprime el gesto no estipulado y comedido, la exaltación o el encogimiento.

Venimos a un mundo hecho para adultos, a su medida, frío y desinfectado. La interacción con el entorno, casi siempre artificial, es la constante, el gran reto del aprendizaje.
La ergonomía del adulto es eficiente en su función concreta, pero limita las formas tangenciales y multidisciplinares que posee un entorno natural donde el apredizaje psicomotriz no encuentra calles cortadas ni recorridos o espacios propios prohibidos, inapropiados o incorrectos.

Araceli López

Ensayo en el Centro Cultural El Pozo (Madrid, 2019)


El joven completo, capaz de lo que un hombre es capaz, encuentra su salto frustrado, rebota contra la pared del pasillo estrecho, empuja su verbo hacia la oscuridad silenciosa, golpea su quiero, o es golpeado.

Lo común es un engranaje mecánico, una obligación que marca las horas, una repetición desprovista de emociones, una emoción adecuada para cada minuto.

Este proyecto coreográfico explora los lugares donde repensar la libertad desde la sutileza de quiénes somos, desde la particularidad de lo que ofrecemos, desde la sinceridad del movimiento que nos expande y completa.

Este proyecto fue apoyado por la iniciativa "Madrid en Crudo" de la Cdad. De Madrid en 2019.

Cuerpo sintáctico
Proyecto de danza-performance

Araceli López

Cuerpo sintáctico es un proyecto de danza-performance en el que el cuerpo es el soporte donde la idea y el lenguaje se vierten para darle forma.
Todas las piezas, independientemente del formato, ya sea vídeo, intervención o performance, tienen la palabra como base sobre la que se construye el movimiento. El lenguaje es el punto de partida, significante que se abre camino a través del cuerpo que lo recibe.
Cada palabra recorre el total de nuestra sustancia, se funde con nosotros. La comprensión entonces se vuelve un viaje hacia dentro, una construcción binaria, un total que nos conecta, un puente construido cuyos extremos son superficies que reflejan el contenido hermético que nos guarda. Somos un código primario, un cuerpo expresivo y dinámico, somos un cúmulo de significantes y significados, somos ese vínculo o relato que nos une y nos explica.
El lenguaje nos constituye, nos atraviesa. El pensamiento colectivo irrumpe y se enreda a la singularidad única, al tiempo específico donde bailan los símbolos con el proceso íntimo, con la biografía o la suerte. Así se produce un significado nuevo, acto lumínico imposible de delimitar, confinar, repetir o reproducir con exactitud. Cuerpo a cuerpo recibimos la emoción que han parido, respira el fruto desde dentro, razona la consciencia el atisbo o la estela del mensaje aparecido y vuelto nada.
El movimiento es expresión rotunda en vida, cuerpo-palabra entre la luz y las sombras que lo atisban y reflejan, arrojando claridad a la par que la evidente duda de que todo es un mero reflejo en la superficie del sentido.